Había una vez un pequeño conejo llamado , que tenía un secreto: sus patas traseras parecían tener resortes invisibles. Desde el momento en que salía de su madriguera hasta que se ponía el sol, Pipo no caminaba, él vivía saltando sin parar .
Esa tarde, el cielo se oscureció y empezó a llover. Los demás animales corrieron a esconderse, pero Pipo descubrió algo maravilloso: . Cada salto creaba una explosión de gotas plateadas. Saltó sobre el charco grande, sobre el pequeño y sobre el que parecía un espejo. saltando_sin_parar
Un día, el sabio búho lo detuvo con un ala.—Pipo, ¿por qué tanta prisa? Te vas a perder las flores del camino —dijo el búho con voz pausada. Había una vez un pequeño conejo llamado ,
¿Te gustaría que de Pipo o prefieres que escribamos sobre otro personaje ? Los demás animales corrieron a esconderse, pero Pipo