Una Novata - En Un Cuento De Hadas

Decidió ir a la izquierda. El orden parecía un refugio seguro para una mente racional.

—Ganas el derecho a no ser el personaje principal —susurró—. Ganas la libertad de observar el milagro sin tener que salvar el reino. Es el mejor papel de todos.

La bruja sonrió, y por un momento, sus ojos reflejaron constelaciones enteras. Una novata en un cuento de hadas

¿Te gustaría que de Elara o prefieres explorar cómo es el Castillo de Cristal ?

Elara tragó saliva. Su guía de supervivencia (que consistía básicamente en recuerdos borrosos de los hermanos Grimm) no la había preparado para la hostilidad pasivo-agresiva de la flora y fauna local. Decidió ir a la izquierda

Elara miró el calcetín. Estaba tejido con hilos de luz de luna y olía a lluvia fresca.

Era la primera vez que Elara pisaba un suelo que no obedecía a la gravedad, sino a las rimas. Al cruzar el umbral del viejo roble en el jardín de su abuela, no cayó en un agujero, sino que aterrizó suavemente sobre un campo de margaritas que pedían perdón cada vez que ella las pisaba. Ganas la libertad de observar el milagro sin

—¡Por fin! —rugió la mujer—. La novata ha llegado. Pasa, niña. No muerdo, a menos que intentes corregirme la gramática.